Qué se necesita para ser feliz?
La familia y los afectos son esenciales para alcanzar
el bienestar, según las conclusiones de una investigación
realizada en América Latina.
El
bienestar y la felicidad van de la mano de la SALUD
EMOCIONAL, según un estudio realizado
en Latinoamérica. La investigación, realizada
por la consultora IPSOS, demostró que los afectos
juegan un rol primordial para que la felicidad sea posible.
Uno
de los hallazgos de este estudio es el concepto de salud
emocional, entendiendo como una actitud positiva (de optimismo,
autoestima, confianza, determinación) y con la
realización de tareas concretas (compartir el tiempo
con seres queridos, hacer lo que nos gusta, disfrutar
buenos momentos, concretar proyectos).
Nueve
de cada diez latinoamericanos confirman que no se puede
ser feliz sin tener buena salud emocional y que lograrlo
depende de uno mismo.
Compartir
tiempo con los amigos, la pareja, los hijos, los padres,
comer juntos y charlar son reconocidos como rituales cotidianos
escenciales para lograr el bienestar.
"La
salud emocional aparece como un equilibrio que conjuga
los controles subjetivos que evitan los excesos y las
cuotas de pequeños placeres que hacen la vida disfrutable",
señala el estudio. Como fuentes alternativas de
salud emocional, los encuestados señalaron también
a la carrera profesional, los roles como hijo/a, hermano/a,
madre/padre. Y la valoración de los otros por el
trabajo y esfuerzo puestos en el cultivo de las relaciones.
En este sentido, las relaciones humanas son reconocidas
por los especialistas consultados como una fuete inagotable
de valor emocional y de potencias positivas.
En
el imaginario colectivo, dice el informe, se arma una
suerte de ecuación en donde la salud física,
sumada a la salud emocional, al bienestar económico
y factores del entorno, dan como resultado un bienestar
sostenido que se identifica con felicidad.
Para
los especialistas, la salud emocional y la felicidad son
principalmente un recorrido que se transita vincularmente,
en relación con los otros. La búsqueda del
bienestar es una responsabilidad individual que se logra
entre todos. Aprender a aceptar lo que uno es y lo que
puede llegar a ser.
Equilibrar
el tiempo individual y el social, ser flexible, mejorar
los vínculos, comprometerse y participar son las
recomendaciones de los expertos para una actitud emocionalmente
saludable.