El
término SPA ha sido utilizado en múltiples
esferas de la vida, y no siempre con los atributos que
se le merecen, por lo que está transformando su
concepto en WELLNESS.
La Industria del SPA, se vió abarrotada por la
infiltración de referencias de Spa dentro de múltiples
aspectos de la sociedad. Numerosas actividades, no siempre
directamente relacionadas, hacen alusión a los
spas, desde una línea de comidas congeladas hasta
spa para animales.
Este fenómeno se denomina “el efecto del
centésimo mono”, el cual sostiene que un
conocimiento adquirido y sostenido por un significativo
número de gente (100 personas) eventualmente puede
alcanzar una masa crítica que influencie a más
gente y eventos.
Hay opiniones contrapuestas al respecto. Están
quienes sostienen que es tan poderoso este efecto que
puede correr el riesgo de convertirse en una tendencia
pasajera, mientras que otros sostienen que ayuda a quienes
promueven el Spa como una práctica para la vida
sana.
Los miembros del ISPA (Internacional Spa Association)
consideran que “cuanto más se hable mejor
es” siempre y cuando el propósito del mensaje
sea acorde con lo que la industria quiere promover.
Todo esto genera un marco de transformación del
concepto “SPA” a “WELLNESS” ya
que es un concepto que apunta a gente con un nivel de
integridad que busca incrementar su calidad de vida. Y
además, si bien el término Spa resuena demasiado
en diversos ámbitos, lo importante es que su esencia
no se transforme.
El cambio denominativo propuesto pretende diferenciarse
de los malos usos que se le atribuyen al Spa ( Sanación
Por Agua ) y denominarlo en cambio WELLNESS ya que este
término representa una vida sana y balanceada,
mediante experiencias integradoras donde la EDUCACION,
SALUD y ACTIVIDADES FISICAS son los ejes activos
de estas propuestas.